Nevera de La Ginebrosa

La que conservó su emparrillado de madera​

La población bajoaragonesa de La Ginebrosa conserva actualmente dos neveras urbanas en pie, una de ellas particular, y la otra, que es la que nos ocupa, de propiedad comunal.

Situada a una altitud de 702 m sobre el nivel del mar, la nevera presenta una planta circular de 5,8 m de diámetro y 7,8 m de alto. Su capacidad de 140 m3 y sus dimensiones permiten adscribirla dentro de las neveras de capacidad media de la zona. Dispone de un acceso lateral actual, realizado durante las labores de restauración para facilitar su visita, pero su abertura original, de tipo cenital, era la única que existía cuando el depósito de nieve estaba en funcionamiento.

Está construida con mampostería careada colocada con argamasa de arena y cal. En los muros se pueden observar vanos ciegos usados para la instalación de plataformas de madera.

Es destacable el hallazgo, en la solera del edificio, del emparrillado de madera original que aislaba la nieve del suelo, un hecho que se produjo durante las labores de restauración. La falsa bóveda de aproximación de hiladas de piedra es también uno de sus mayores atractivos, siendo uno de los ejemplos más significativos de este tipo de técnica  constructiva.

 

Al pie de las escaleras es apreciable la apertura de una especie de abertura en el muro que pudo tener relación con el sistema de desagüe.

Fue una de las últimas neveras que estuvo en activo, manteniéndose en funcionamiento hasta el primer tercio del siglo XX. En 1917 todavía se llenaba para abastecer de nieve al municipio, vendiendo los excedentes a vecinos de localidades cercanas. La nieve se recogió en febrero de ese año por todos los vecinos, convocados por el alcalde, tras caer una importante nevada. Las carestías de ese año hicieron que se sustituyese la habitual merienda por una pequeña gratificación.

Cómo llegar

La nevera de La Ginebrosa está a las afueras de la localidad, cerca del mirador del Bajo Aragón. Para visitarla, contactar con el Ayuntamiento.